lunes, 28 de noviembre de 2011

Finales de 2011

Falta poco más de un mes para que el año termine. Uno más o uno menos, depende de cómo quiera verse. Y estamos en la víspera de la llegada de un año electoral, uno de los más complicados en la vida política de México.
Admito que cada sexenio me da la impresión de ser más complicado que el año anterior. Digamos que mi memoria data del sexenio salinista, cuando el fantasma del fraude llegó para quedarse en casi todas las elecciones del país.
Ahora, estamos frente al fin de un gobierno que nunca terminó por legitimarse. Para las personas que apoyan a Calderón desde el inicio, no habría necesidad de hacerlo, pero si llegó al poder con un ambiente de sospecha, entonces tendría que haber sido suficientemente inteligente como para que ello no fuera un factor en contra. Y creo que ese es el inicio de todo.
La violencia que vivimos todos los días, algunos más de cerca que otros, me deja la terrible sensación de pensar que no hay marcha atrás. No soy pesimista, simplemente veo que todos los días tengo un motivo para pensar en que podemos cambiar, pero las alternativas se me antojan poco más que alejadas.
¿Cómo para la hemorragia, cuando con lo más que se cuenta es con curitas? ¿Creen que es dramática? A veces creo que ni curitas tenemos.
La violencia la generamos todos, desde diferentes espacios, y me queda claro que todo esto no es resultado de sólo un sexenio, y justamente por eso, ¿qué haremos para terminar con esto?, ¿cómo paras la violencia, la corrupción, la ambición por el poder, la deshumanización?
La falta de credibilidad en todas y cada de las instituciones también es un factor como para pensar en qué haremos. ¿Qué haces tú? ¿Qué hago yo?

pasan meses...

Y uno se dedica más a las cosas urgentes que a las que realmente importan. Estoy en un momento complejo...necesita repensar hacia dónde voy. Por lo pronto, una vez más, comienzo a usar este tipo de espacios para decir lo que necesito.

miércoles, 23 de febrero de 2011

febrero de 2011

Ahora mismo las reflexiones que tengo en la cabeza van mucho más allá de lo que usualmente colgaba en el blog...no lo que me rodea, no lo que me molesta. Ahora pienso desde dentro... ¿en qué momento dejamos de crecer y comenzamos a envejecer?
La historia de cada uno es larga, implica muchas cosas...las personas que nos rodean nos hacen la vida con pequeñas cosas...
El desgaste inevitable del cuerpo y la percepción mañosa que no nos deja verlo, te ciega hasta dejar de ver que todo tiene ciclos...
Debería tomarme más en serio...pensamientos inconexos y tan ligados en el fondo...volveré...