
Me dijo mi abue que en uno de los primeros días de la contingencia por influenza, antes del mensaje del presidente, en el que dijo que era curable y todos estábamos muriendo de miedo, le llamaron a su casa de parte del partido verde ecologista, porque querían darle a conocer las medidas de prevención (lavarse las manos, uso del cubrebocas, etc.). Pero además, si ella así lo decidía, que apretara no se qué combinación de teclas, y que completamente gratis, le sería enviada una tarjeta para servicios de salud privados, no sólo descuentos, sino que le garantizaban que cubrirían sus gastos de salud...
Bien para gastarse la lana de la campaña, no? Claro! la condición sería: vote por el verde...
Claro, no quiero dicha tarjeta porque para empezar a mi ni me hablaron, pero a mi abue (tan linda!), tampoco la compraron...colgó sin dejar que terminara la tan sugerente grabación.
So...sigo buscando por quién votar...
Siempre tratando de sacar leña del árbol caído, ¿qué más podríamos esperar de los políticos? Yo tampoco sé por quién votar, hasta ahora mantengo la decisión de no votar o anular mi voto.
ResponderEliminarSaludos.
Yo igual, pero es que también pienso que abstenerse o anular...es decidir...entonces, estaría decidiendo que no quiero decidir. Un conflicto moral digamos, porque tampoco creo que la solución sea escondernos...
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